Del 11 – 16 de Agosto de 2019.

Temperatura entre 12º y 20º. Lluvias esporádicas.

18 Horas de luz solar (Amanece a las 5 a.m, puesta de sol 21:00 ).

Este viaje decidimos hacerlo en furgoneta recorriendo toda la costa de Irlanda del Norte. Nos pareció la mejor opción ya que nos permitía tener libertad de tiempo, ahorrar presupuesto y disfrutar del viaje al puro estilo aventurero. Para las dos últimas noches alquilamos una habitación compartida en Belfast, para relajarnos, disfrutar del agua caliente y del confort.

Aqui cuento mi propia experiencia personal, posiblemente nos quedaron muchísimos lugares por explorar. Aún así, fue una experiencia increíble que quiero compartir contigo.

DÍA 1

The Gobbins: Colgando de acantilados de basalto directamente sobre el Mar de Irlanda, el sendero de los Gobbins es una obra diseñada por el ingeniero ferroviario Berkeley Deane Wise en 1902. Un tour guiado en inglés que dura aproximadamente 3 horas, personalmente un poco lento de recorrer, muchas paradas y frío. Es bonito de ver y no hay otra forma si no es pagando. En mi opinión realizarlo por libre si se pudiera es la mejor opción.

DÍA 2 

Balycastle: Un pequeño pueblo repleto de casas coloridas dentro del condado de Antrim, ideal para pasear, relajarse, tomar un capuchino con unas tostadas en Ursa Minor, andar por la playa y en la noche disfrutar de una cena o una cerveza en O’ Connors Bar. Aquí pasamos nuestra segunda noche cerca de un parque.

Carrick- a -Rede se trata de un puente que antiguamente era utilizado por los pescadores y ahora es una atracción turística. Lo contemplamos desde arriba pero seguimos el camino en furgoneta hasta el siguiente aparcamiento. Este lugar sirvió como escenario de varias escenas de la serie Juego de Tronos. Las vistas desde aquí son impresionantes, el mar y los acantilados son alucinantes.

DÍA 3

Bushmills: Un pueblo encantador y pintoresco. Aquí se encuentra la Destilería Whisky Bushmills que ostenta la licencia más antigua para producir whisky.

La Calzada del Gigante: La verdad es que es un lugar absolutamente único. Un paseo de menos de un kilómetro te llevará hasta la propia Calzada, donde puedes saltar de piedra a piedra, sentarte y admirar el paisaje. Miles de columnas de basalto de forma octogonal y de origen volcánico, bajan hasta él mismo océano Atlántico.

Dunluce Castle: Mi sitio favorito en todo Irlanda del Norte. Llegamos justo en la puesta de sol y es uno de esos sitios que te deja sin aliento. Es increíble contemplar la ruina de este castillo en pleno acantilado, el tiempo aquí parece detenerse.

DÍA 4

Derry – Londonderry: Un paseo por esta ciudad y sentirás su historia, porque está presente en todas partes. Ve al barrio de Bogside y verás pintada y escrita en los famosos murales de la muralla, la historia del Domingo Sangriento, el trágico enfrentamiento en 1972 entre el ejército británico y los manifestantes de Derry. Si quieres cargarte de energía antes de visitar toldos sus rincones, recomiendo probar el desayuno típico de Irlanda del Norte en The sandwich co Diamond, apto también para vegetarianos.

The Craft Village es un oasis de tiendas artesanales, apartamentos con balcón, restaurantes y cafeterías. Aquí puedes encontrar detalles muy especiales y realmente originales.También puedes visitar el puente de La Paz y el ayuntamiento.

Dark eyes e Invernalia (Castillo de Ward)Los ‘setos oscuros’ son uno de los espacios más emblemáticos de Irlanda. Se trata de un túnel de hayas que fueron plantadas en el siglo XVIII por la familia Stuart. Castle Ward es conocido como Invernalia, un castillo de lo más especial además sus alrededores posee un exótico y frondoso jardín en los que tendrás que perderte.Ambos son escenarios de la serie Juegos de tronos.

DÍA 5

Belfast: es una ciudad bastante grande para visitar en un día. Aún así disfrutamos muchísimo del ambiente. Los Irlandeses te acogen con los brazos abiertos, son bastante sociables, les encanta nuestro idioma y la cultura. Mis recomendaciones son:

– Ir de tiendas, sí son de las que venden artesanía mejor que mejor.

– Coger un Free tour en el ayuntamiento, la guía te explica lo más relevante, respecto a cultura, política y monumentos importantes. Sólo te piden la voluntad y la guía fue majísima.

–  Hacerte un tatto ¡sin pensártelo dos veces!

– Comer burritos vegetarianos en The Dirty Onion.

– Tomar una IPA o Guinness, cervezas típicas de allí, escuchando música en directo.

Sin duda es un lugar que te invita a volver, por sus paisajes verdes, la calma y esa sensación de estar como en casa.

¡Te invito a que te sientas libre de escribir cualquier comentario o recomendaciones!

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A.